Aunque para algunos vecinos de la comunidad de Maurica denunciar las deficiencias de su barrio es "tiempo perdido" y prefieren no manifestar su opinión ante los medios de comunicación, otros aprovecharon la visita del equipo reporteril de El Nuevo Día para elevar sus demandas tanto al alcalde Pérez Fernández como al gobernador.Oswaldo Andarsi, visitante frecuente de esta comunidad, expresó que uno de los principales problemas de Maurica es la vialidad.
"Ojalá los mandatarios dejaran de pelear entre ellos, y se abocaran por fin a trabajar por los ciudadanos", añadió. Recordó Andarsi, que en períodos electorales son muchos los ediles y diputados que se acercan al sector en busca de votos, "pero después se olvidan de las promesas y no se acercan por la zona nunca más", enfatizó.Ramón Yaramaguacuto, trabajador del volante que presta servicio a esta colectividad, explicó que de los 60 mil bolívares que reúne al día, debe invertir 40 mil en repuestos y reparaciones de su vehículo, "nada más me quedan 20 mil bolívares para llevar a la casa". Otra de las situaciones que llena de preocupación a quienes viven en Maurica, es el agua estancada en el canal de alivio. Los vecinos temen que si no se le hace mantenimiento pronto la epidemia de dengue atacará a sus moradores. María Díaz comentó que en el sector reside una gran cantidad de niños que utilizan los terrenos aledaños al canal como área de recreación, "allí es muy fácil que les piquen los mosquitos", agregó el ama de casa.La comunidad no cuenta con una escuela propia, así que los menores en edad escolar deben trasladarse hasta el sector de Brisas del Mar para poder asistir a una institución educativa.Una vecina que no quiso identificarse denunció el alto índice de inseguridad que existe en la zona. "Los delincuentes ya no respetan nada, se roban hasta las guayas de electricidad dejándonos a todos sin luz".Los comerciantes del sector señalaron que la ausencia de agentes de seguridad que resguarden la comunidad, ha alejado a las personas que acostumbraban visitar las playas de Maurica los fines de semana. "Entre los huecos de las calles y la desolación de las vías en las noches, ya la gente tiene miedo de venir para acá", comentó la comerciante Carmen Silva.La inseguridad es la mayor preocupación de Reina Rodríguez, según la barcelonesa es muy poco lo que la policía hace para brindar tranquilidad al sector.Modificado el ( lunes, 06 de agosto de 2007 )


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